Recobramos lo que le deben, priorizando siempre la vía amistosa
Empresas y particulares confían en nosotros la gestión de sus impagados porque combinamos presión negociadora con capacidad judicial real cuando la vía amistosa no funciona. Honorarios claros, en gran parte ligados al resultado.
Metodología
Vía amistosa primero, vía judicial cuando hace falta
El tratamiento de cada expediente se adapta a la problemática concreta
de cada asunto, del tipo de deuda o conflicto y de la otra parte implicada. Siempre potenciamos la vía extrajudicial para evitar gastos y costes innecesarios.
1
Contacto y comunicaciones
Visitas personales, gestiones telefónicas y comunicaciones escritas amistosas.
2
Acuerdo y transacción
Reconocimiento de deudas, transacciones y aplazamientos de pago.
3
Demandas judiciales
Diligencias preliminares, medidas cautelares, embargos preventivos y demanda, siempre con autorización expresa del cliente.
4
Situaciones especiales
Incidentes concursales y responsabilidad personal de administradores cuando la sociedad deudora es insolvente.

Cobertura geográfica
Actuación directa en Sevilla, Cádiz, Huelva y Córdoba, lo que permite un control exhaustivo y cercano de cada expediente.

Respeto al deudor
Toda gestión de recobro se rige por el máximo respeto a la legalidad y a la persona deudora, que puede ser cliente del acreedor en el futuro.

Informe mensual
El cliente recibe información periódica del estado de las gestiones y de los recobros obtenidos, parciales o totales.
Casos típicos
Dos situaciones que resolvemos cada semana
CASO TÍPICO
Impago entre empresas
Una empresa proveedora ha entregado mercancía o prestado un servicio conforme a lo pactado, pero su cliente empresarial no abona la factura en el plazo acordado, alegando disconformidades genéricas o simplemente dejando de responder.
Reclamamos mediante requerimiento fehaciente para interrumpir la prescripción. Si no hay respuesta, tramitamos un procedimiento monitorio urgente para lograr un título ejecutivo y reclamar los intereses de la Ley 3/2004.
CASO TÍPICO
Recobro de facturas impagadas
Un cliente acumula varias facturas pendientes de distintos deudores, algunos de escasa cuantía individual, lo que hace poco rentable litigar caso por caso con un despacho tradicional.
Gestionamos la cartera de forma integral: contacto amistoso escalonado, negociación de aplazamientos cuando el deudor tiene voluntad de pago, y monitorios en bloque cuando no la hay. Los honorarios ligados al resultado hacen que el recobro de importes pequeños siga siendo viable económicamente para el cliente.
