Contratos, sociedades y soluciones frente a la insolvencia
Acompañamos a empresas y autónomos desde la constitución de la sociedad hasta, si llega el momento, la reestructuración o el concurso. Nuestra doble mirada jurídica y financiera nos permite anticipar problemas de solvencia antes de que se conviertan en crisis.
01
Contratos mercantiles
Redactamos y negociamos los contratos que sostienen la actividad diaria de su empresa: distribución, agencia, suministro, franquicia, prestación de servicios entre empresas, acuerdos de confidencialidad y pactos de socios. Cuidamos especialmente las cláusulas de resolución, penalización e indemnización, que son las que marcan la diferencia cuando surge un conflicto.
Cuando el conflicto ya existe, reclamamos el cumplimiento o la resolución del contrato mercantil, con la correspondiente indemnización de daños, y defendemos a la empresa frente a reclamaciones de la contraparte.
✓ Redacción y negociación de contratos mercantiles.
✓ Reclamación por incumplimiento entre empresas.
✓ Pactos de socios y acuerdos de confidencialidad.
02
Constitución de sociedades
Le acompañamos en la elección de la forma jurídica más adecuada para su proyecto (sociedad limitada, anónima, civil profesional o comunidad de bienes), la redacción de estatutos a medida, el otorgamiento de la escritura ante notario y la inscripción en el Registro Mercantil.
También asesoramos en operaciones societarias posteriores: modificaciones estatutarias, ampliaciones y reducciones de capital, cambios de administrador, disoluciones y liquidaciones ordenadas cuando la actividad llega a su fin sin situación de insolvencia.
✓ Elección de forma jurídica y redacción de estatutos.
✓ Modificaciones estatutarias y operaciones societarias.
✓ Disolución y liquidación ordenada de sociedades.
03
Concurso de acreedores e insolvencia
La reforma de la Ley Concursal cambió por completo el mapa de herramientas disponibles cuando una empresa o un autónomo atraviesa dificultades financieras. Cuanto antes se actúe, más opciones existen.
✓ Reclamación de cuotas comunitarias impagadas.
✓ Impugnación y redacción de acuerdos de junta.
✓ Conflictos de convivencia y uso de elementos comunes.
Marco normativo vigente
El texto refundido de la Ley Concursal, tras su reforma, distingue tres estados sucesivos de dificultad económica: probabilidad de insolvencia, insolvencia inminente e insolvencia actual. Cuanto antes se identifique la situación real de la empresa, antes se puede acceder a los instrumentos preconcursales, que son notablemente más flexibles y menos gravosos que el concurso. Por eso el primer paso siempre es un diagnóstico honesto de la tesorería y del pasivo exigible a corto plazo.
Caso típico
Empresa con insolvencia inminente
Una pyme con actividad viable empieza a acumular tensiones de tesorería: retrasa pagos a proveedores, tiene dificultades para atender la nómina puntualmente y prevé que, en los próximos meses, no podrá hacer frente a sus obligaciones exigibles. Todavía no está en insolvencia actual, pero la ve venir con claridad: es insolvencia inminente.
En este escenario, el error más frecuente es esperar. Lo correcto es comunicar la apertura de negociaciones con los acreedores para preparar un plan de reestructuración, lo que además paraliza temporalmente las ejecuciones singulares sobre los bienes necesarios para la actividad. Si por tamaño la empresa encaja como microempresa, puede acudir directamente al procedimiento especial simplificado, con plazos de negociación acotados y una tramitación pensada para no asfixiar la actividad mientras se reordena el pasivo.
